viernes, 5 de octubre de 2012

Tácticas de la unidad combinada

Tácticas de la unidad combinada en la Guerra de los Cinco Años
Volumen I

Las legiones pudieron aprender de las tácticas poco convencionales de los khajiitas en la Guerra de los Cinco Años contra Bosque Valen. Me hallaba destacado en el fuerte de la legión Polilla Esfinge, en la frontera cercana a Duna, y pude presenciar de primera mano las numerosas escaramuzas allá en el norte.

La guerra comenzó con la denominada "Matanza de Torval". Según los khajiitas, los bosmer invadieron la ciudad sin que mediara provocación alguna, y acabaron con la vida de unos mil ciudadanos antes de ser expulsados por los refuerzos de la tribu de la selva vecina. Para los bosmer, se trataba de la venganza por el azote de los bandidos khajiitas que asaltaban las caravanas de madera que se dirigían a Bosque Valen.

En la primavera del año 396 de la Tercera Era, la guerra llamó a las puertas del fuerte Polilla Esfinge. desde la atalaya tuve ocasión de ver parte del conflicto. Más adelante conversé con khajiitas y boosmer que lucharon en la batalla, y así comprendí cómo usan los khajiitas unidades de a pie y arbóreas para ganar la guerra.

Los khajiitas iniciaron la batalla de manera inusitada, mandando destacamentos de cathay-raht taladores y los temidos senche-raht o "gatos de combate" a los alrededores de los bosques de Bosque Valen. Cuando llegó a los bosmer la noticia de que les estaban cortando los árboles (al parecer todo un delito en su extraño credo), enviaron una unidad de arqueron destacada en los conflictos a gran escala del sur. De ahí que los bosmer se vieran forzados a dividir sus fuerzas en grupos más reducidos.

Los arqueron bosmer tomaron posiciones en los árboles que quedaban, cuyas ramas estaban separadas 6 metro o más, lo que dejaba pasar la luz hasta el suelo. Gracias a su magia, los bosmer hicieron del resto de árboles pequeñas fortificaciones para disparar sus flechas.

Cuando a la mañana siguiente llegaron los taladores, media docena de khajiitas cayeron aseateados por la primera salva de los bosmer. Después, los khajiitas cogieron los escudos que los senche-raht llevaban a la espalda, y los usaron de tosca protección. Los enormes senche-raht, se escondieron entre los escudos y uno de los árboles más grandes. Cuando quedó claro que no saldrían de su refugio, algunos bosmer optaron por bajar y enfrentarse con sus espadas a las zarpas de sus rivales.

Cuando los bosmer se aproximaron, uno de los khajiitas comenzó a tocar un instrumento de barras de metal. Era una señal. Un grupo de ohmes antropomorfos y ohmes-raht salieron de unos agujeros disimulados en el suelo del bosque. Aunque eran muchos menos, atacaban por detrás y por sorpresa, por lo que pronto fueron ganando terreno.

Los arqueron bosmer de los árboles habrían ganado la batalla si no hubiesen tenido otros problemas de los que ocuparse. Un grupo de dagi y dagi-raht, dos de las formas menos corrientes de khajiitas que moran en lso árboles del bosque de Tenmar, fueron saltando de árbol en árbol ocultos bajo un ma´gico manto de silencio. Se apostaron en las ramas más altas, las que no sopotan el peso de los bosmer. Al dar la señal, y mientras transcurría la batalla a ras de suelo, distrajeron a los arqueron con sus zarpas y antorchas o hechizos de fuego (en este punto difieren los relatos de los dos supervivientes con los que hablé). Unos cuantos arqueron lograron huir, pero la mayoría se dejó la vida en el bosque.

Al parecer, si realmente pudieron mantener ese silencio mágico tanto tiempo, los dagi y dagi-raht tienen un poder mágico superior al que se les atribuye. Uno de los bosmer que sobrevivieron me dijo que había visto gatos corrientes entre los dagi, e incluso llegó a afirmar que son de los denominados "alfiq", que son capaces de lanzar hechizos. Sin embargo, los bosmer son tan poco fiables como los khajiitas, y no llego a creerme que un gato doméstico pueda lanzar hechizos.

Al acabar el día, los khajiitas habían perdido uno seis combatientes de los apenas cuarenta que treían, mientras que los bosmer perdieron a casi una compañía entera de arqueros. Los supervivientes no lograron retirarse antes de la llegada de un segunda compañía de arqueron, y la estretegia volvió a repetirse con similares resultados. Finalmente, se envió un contingente mucho mayor y los bosmer ganaron la batalla merced a la fauna propia de Bosque Valen. En el segundo tomo de la presente crónica relataré esa tercera escaramuza y la respuesta que a ella dieron los khajiitas.

de Codo Callono

No hay comentarios:

Publicar un comentario